miércoles, 9 de julio de 2014

"Paraíso", sólo somos gordos y cine mexicano

Por Sara Mtz.
Ésta es una película mexicana estrenada en estos últimos meses dirigida por Mariana Chenillo, producida por CANANA -compañía  productora y distribuidora a cargo de Diego Luna y Gael García Bernal-, y protagonizada por Daniela Rincón (Carmen) y Andrés Almeida (Alfredo). Es la historia de una pareja con sobrepeso que tiene que dejar la rutina de su vida en Satélite para adentrarse en la Ciudad de México y cambiar su vida, ya que Alfredo consigue un nuevo trabajo mientras Carmen deja el suyo para convertirse en ama de casa. En el transcurso de la película estos dos personajes se enfrentan al prejuicio sobre el sobrepeso, así como los problemas que sufre una pareja ante el cambio, ya que Alfredo comienza a bajar de peso mientras Carmen se queda igual.

De todos los problemas que aborda la película, realmente no tengo idea de cuál es el elemento central. Para comenzar está el tema de los problemas alimenticios, la obesidad es un problema serio que confrontan miles de mexicanos día con día. Así como la anorexia, tratado como un tema secundario (se hace referencia cuando en el centro alimenticio preguntan -¿Quién bajo de peso?- y una chica delgada levanta la mano. A esta acción el instructor le responde –Ya no más Gaby-), el cual soltó un par de carcajadas en el público por presentarse de una forma cómica y fugaz. Está claro que la obesidad como problema de salud pública no es el tema fundamental.  Sin mencionar a los productos milagro que son tratados como otro tema “chistoso” que hay que pasar por alto. No importa, a fin y al cabo solo somos el principal generador de gorditos a nivel internacional.

Tampoco hay que ponernos tan exigentes y pensar que solo porque se hable de gente con sobrepeso tenga que tratarse con un drama al estilo “María la del Barrio”. Quizá, la intención era mostrar los problemas dentro de una relación amorosa, pero realmente el amor entre nuestros simpáticos personajes carece de naturalidad, si bien se utilizan frases que todos hemos escuchado o dicho alguna vez, éstas no llevan  ningún lado ¿es está el reflejo real de lo que sucede en una relación amorosa? Si, si hay partes graciosas, no le voy a negar eso a quién sea que haya escrito el guion. Pero en lo personal me parece que esta historia de amor carece de amor.

Tal vez, el punto clave está en la superación personal de cada uno como personaje. Alfredo consigue un buen trabajo y una chica delgada y linda -ya para el final de la película-. Por otro lado, Carmen gana un concurso de recetas de comida y su proyecto de vida cambia de manera radical. Solo para terminar con una “tierna” escena en la que los dos se encuentran y deciden que no se han dejado de amar. ¿Todos los problemas que surgieron: infidelidad, inseguridad, bienestar social…han sido olvidados y enterrados en otra película que nos muestra que el “amor” vence sobre todo? o más bien ¿el amor nos ha ensañado a no afrontar nuestros problemas para vivir en un sueño eterno de felicidad?


Si quieres una película para “dominguear”  y gastar alrededor de 80$ en cualquier sala de cine, o bien optas por otros medios más “económicos” como el puestito de la esquina. Te aseguro que no encontrarás nada extraordinario. Y por si no sabes qué película es, te dejo el trailer para que te des un quemón. Yo, yo ya me voy a comer unos taquitos de al pastor.

https://www.youtube.com/watch?v=DOsPdUvmwr0

Por: Sara Mtz. 

martes, 8 de julio de 2014

Los viajes de Beirut




Cuando se habla de música se dicen muchas cosas, como las sensaciones, emociones, recuerdos y los viajes que nos evoca. Es así como Beirut con un toque especial es capaz de  transportarnos a varias partes del mundo con su música: a los Balcanes, a los pueblos de Oaxaca, a París y otros lugares. Beirut es una banda originaria de Nuevo México que inicia como un proyecto musical personal de Zach Condon el cual creció, convirtiéndose en una banda con una diversidad de instrumentos como la trompeta, los trombones, el acordeón, el ukulele, el violín, los tambores, etc., y todos ellos mezclados de una manera armoniosa nos trasladan a diferentes lugares por medio de ondas sonoras multiculturales.

Ahora, sólo hablaremos de tres albums, aunque cuentan con más creaciones, pero mencionaré las cuales a mi juicio nos ayudarán a entender mejor el trabajo tan genuino de Beirut.

Es interesante como Zach Condon trabajando en una sala de cine y gracias a una proyección de cine balcánico tuvo la oportunidad de escuchar la música de esta región la cual lo llevó en la búsqueda de esos sonidos. El viaje a Europa Oriental traería consigo a su regreso las ideas y las nuevas experimentaciones para su primer álbum Gulag Orkestar, con temas como “Brandenburg”, “Moutain Wroclai”, “Scenic World” y el más escuchado, “Postcards from Italy”. Escuchar este álbum es como sentirse en alguna caravana gitana, o en otros momentos te da la sensación de estar en un café italiano. Este primer trabajo no es la más grande obra de arte de Beirut pero marcó la pauta para las próximas creaciones musicales.

Siguiendo el viaje musical, llegamos con el album “The Flying Club Cup” de 2007, inspirado en Francia, donde Beirut prueba un poco de la chanson francesa. La mayoría de las canciones hablan de ciudades y lugares franceses como “Nantes”, “La Banlieue” o “Cherbourg”. Las canciones más conocidas de este álbum es “A Sunday Smile”, “Guyamas Sonoras” y “The Penalty”. En este nuevo material se siente la nostalgia y la felicidad a la vez, realmente es irresistible, singular, lleva la marca inconfundible de Beirut y su viaje por Europa buscando nuevos sonidos, construyendo una historia. 

Después “The Flying Club Cup”, Beirut nos tenía en la incertidumbre sobre el siguiente lugar al que nos llevarían con su música. ¿Dónde más?, y nos tomaron por sorpresa porque llegamos a los Valles oaxaqueños, en un pueblito zapoteco. Este nuevo viaje dio lugar a su siguiente álbum en el año 2009 llamado “March of the Zapotec and real people holland”  donde colaboraron con una banda de pueblo llamada “Jiménez”. Los nombres de las canciones son representativos del lugar como “El Zócalo” y “La Llorona”. Beirut y la melancolía acostumbrada de su singular música encontraron lugar en la música de pueblo oaxaqueña.

Podríamos seguir hablando de los diversos materiales que ha producido Beirut porque nos hemos saltado “Lon Gisland”, “Elephant Gun” y “The Rip Tide” que son parte esencial de su búsqueda y experimentación de nuevas vías sonoras. Sin embargo, para mejor conocimiento de su música habría que escuchar por ustedes mismos y ver qué forma toma la propuesta musical de Beirut en su sentido auditivo.

Algunos podrán llamar la música de Beirut, exótica pero en realidad su proyecto es reflejo de la búsqueda experimental de nuevas ondas sonoras, reflejo de espíritus inquietos inconformes con lo común y lo cotidiano. Músicos marcados por las travesías. La propuesta de Beirut no puede estar encasillada a un género musical o un estilo, nadie ha podido descifrar que es lo que ellos hacen pero no tendría que ser descifrado. Algunos han dicho que Beirut es indie, otros dicen worldmusic, pero no es ninguno de los dos, es diferente.


La melancolía de la banda, su no alienación musical a lo común, su universo de instrumentos, la mezcla de sonidos tradicionales con sonidos modernos, a veces con un tinte electrónico hacen de Beirut una propuesta musical diversa de la cual se puede esperar mucho, sólo es cuestión de escuchar, sintonizar la infinidad de posibilidades sonoras y dejarse llevar. 

Por Dunia Conde

Álbum: Gulag Orkestar
Año: 2006




Álbum: The Flying Club Cup
Año: 2007






Canción: La Llorona
Álbum: March of Zapotec
Año: 2009




domingo, 6 de julio de 2014

El radio de Marie Curie: Teatro, magia y cine a mano, todo reunido en UNIVERSUM.

(Sí, el cine a mano existe)

Por Pach El Mirón.



 En esta obra se mezclan muy gratamente varios performance, la actuación, un poco de magia alquímica y cine a mano, que logran acercar al espectador hacia la realidad y la historia de la científica polaca. El cine a mano a primera vista me parecía el elemento más llamativo de los ingredientes de esta singular puesta en escena; ésta es una técnica que consiste en crear imágenes en el momento con ayuda de arena, tinta o papel y un proyector de luz, imágenes que son concordantes con la narrativa de la obra, el artista que maneja esta singular técnica debe ser capaz de crear una imagen con trazos rápidos y burdos, por lo que el solo hecho de verlo resulta un agradable y sorprendente espectáculo.

  No obstante es más agradable y sorprendente darse cuenta que la obra tiene más elementos, que son armónicamente utilizados y evitan que el cine a mano se lleve toda la atención; como  una gran actuación y un poco de sencillas aunque sorprendentes reacciones químicas.
“El radio de Marie Curie” nos cuenta la historia de la trascendental científica polaca desde su propia perspectiva. Encarnada en la actriz Claudia Lobo (que si les dicen que se llama Agnizka Opieczonek, o cualquier otro nombre polaco sí se la creen) y apoyada por el artista visual Arturo López "Pío" la obra nos da a conocer los motivos, ideales e ilusiones que despertaron en Marie Curie el ansía irrefrenable de desenmarañar los misterios de la química y física. Comienza narrando su infancia en la Polonia ocupada por los rusos, etapa en la que Marie empieza a comprender que el mundo necesita tanto de científicos como de patriotas, durante su adolescencia nos cuenta cuales eran las dificultades para las mujeres de estudiar y desarrollarse académicamente mientras que en su edad adulta Marie Curie comparte su historia de amor con su esposo y compañero de investigación Pierre. La tragedia y los honores fueron cosas que nunca se fueron de la vida de Marie, al igual que la fe en la ciencia y el compromiso de utilizarla para el bien y la libertad. La obra logra resaltar las condiciones que hacían de los Curie no solo grandes científicos si no verdaderos divulgadores del conocimiento, quienes nunca patentaron sus logros ni reservaron sus investigaciones manteniendo una ética intachable que hasta hoy debería ser modelo a seguir por quienes dedican su vida al conocimiento (científico o no). Es una obra con elementos sorpresivos, conmovedores, graciosos e históricos, por lo que está abierta a cualquier tipo de público, no solo al científico (o a las feministas). Pues como ya lo dije, la obra es sobre la parte humana de una persona que dedico hasta el último aliento a buscar la libertad a través de la ciencia.
                No debemos olvidar que el desarrollo de la ciencia moderna está lleno de episodios claroscuros con sus respectivos héroes, que desafiaron la autoridad y confiaron en el entendimiento para hacer del mundo un lugar mejor y más comprensible, así como de villanos que se sometieron al poder, dedicaron sus trabajos e investigaciones al servicio de la fama, el dinero e hicieron a un lado el sentido humanista y ético del conocimiento científico.
                
               Las buenas noticias sobre la obra es que se presenta en el museo UNIVERSUM y tiene un costo de 80 pesos para el público en general y 70 para estudiantes y tienen una página de Facebook (de donde saqué las fotos) en la cual hacen concursos para ganar pases dobles y divulgan otros datos sobre la vida de los Curie y sus descubrimientos científicos. Las malas son que se terminó  hoy la temporada y reinicia hasta octubre. Pero no se apuren, los payasos de la crítica les recordamos para que no se les vaya a pasar. 
https://www.facebook.com/elradiodemariecurie/timeline

Por último les comparto un video de la canción cardenche (de lo que hablaremos luego, en cuanto aprendamos un poco más sobre el tema) Yo Ya Me Voy A Morir A Los Desiertos interpretada por Juan Pablo Villa y representada en una secuencia de cine a mano.

PDT. Como dato cultural Marie Curie es:

-la única mujer en ganar dos premios nobel
-la primera en dar clases en la Sorbona
-descubrió dos elementos, el radio y el Polonio
-un ícono de la emancipación femenina
-y hablaba como 6 idiomas

viernes, 4 de julio de 2014

La jaula de oro, migración y cine mexicano




Siento como si tuviera un zoológico en mi estómago de la emoción de que vamos a ir al otro lado, como si un montón de animales estuvieran corriendo por todo mi cuerpo.Todo va a salir bien y vamos a llegar hasta donde queremos.

Juan, La jaula de oro

La jaula de oro es una película de 2013 dirigida por Diego Quemada-Díez y protagonizada por Brandon López (Juan), Rodolfo Domínguez  (Chauk) y Karen Martínez (Sara), con una temática popular en estos días. Este es un filme que muestra la situación que atraviesan tres niños como migrantes centroamericanos, los protagonistas de la historia. Los cuales, representan a mujeres, niños, indígenas y migrantes en general. Por lo cual, no es un hecho inconexo que dentro de los protagonistas exista una mujer y un indígena.

La historia comienza en Centroamérica, y enfrente la fuerza legal de la autoridad mexicana para terminar por burlarla temporalmente y seguir el camino sobre un medio conocido y ubicado por todos los migrantes, la bestia.  Así pues, montados en el tren, con un falso sentimiento de dirección, se convierten en blanco fácil para todos aquellos que buscan obtener una ganancia a costa del bienestar de los viajeros.

Entonces, tanto las autoridades gubernamentales, el crimen organizado a través de redes de prostitución, pandillas y narcotráfico así como aquellos que entienden y protegen a los migrantes, forman parte de una historia cuyos únicos finales son, llegar o morir.

Entre las secuencias finales de La jaula de oro se observa a Juan trabajando en una empresa procesadora de carne en Los Ángeles, California. Lo anterior ocmo una especie de metáfora sobre la manera en que son tratados los migrantes: como carne, como mercancía, como medios para un fin, como seres no necesarios.


Para esta película y para la realidad que representa, la frontera es tan solo un muro que cede ante la presión de una fuerza mayor. Al tapar un hoyo se abren muchos más. 

jueves, 3 de julio de 2014

Literatura coreana: saliendo de la lectura cotidiana

Literatura coreana: saliendo de la lectura cotidiana
Uriel Odiel Sandoval Peña

Empezaré con una breve anécdota. Hace un par de meses, intentando hallar un regalo para un amiga y después de caminar por más de media hora en la colonia San Pedro de los Pinos, pude dar con Ediciones Ermitaño, cabe mencionar que soy una persona adicta a los libros y el mejor regalo a mi consideración siempre será una buena novela, cuento o poemas; pero antes de perderme en una historia trivial, debo aclarar  que llegue a dicho sitio para comprar uno de sus ejemplares de la Colección de Literatura Coreana como obsequio para mi camarada, sin embargo para sorpresa mía salí de allí con un libro más.

Gracias a está experiencia tuve  una conexión con el universo literario de Corea, lo que me llevó a  pensar: la mayoría de las personas afines a la literatura tienen preferencia al canon europeo y en pocas ocasiones dan pauta a diversificar los campos de lectura para explorar distintas producciones, con ello no quiero hacer menos a las creaciones de México o Latinoamérica por mencionar las más cercanas a nuestro entorno; pero como lectores se puede tener mayor  crítica o campo de visión en el mundo literario, si se decide romper el espacio cotidiano de lectura.

Ejemplo que traigo a discusión es la obra de Hwang Sun-Won, “Los arboles en la cuesta“, que retrata dos ambientes: el bélico, infernal, e inhumano que se vivió dentro de la guerra de Corea, y la transformación del mismo a una situación de supuesta paz donde la población tanto las milicias tienen que acomodarse a una nueva forma de vida.

Por medio de tres personajes principales: Tongjo, Yungu y Jyonte, tres soldados surcoreanos que entablan amistad al compartir el desgaste del conflicto y soportar las duras noches de enfrentamientos; pero con el armisticio, más el retorno a los “hogares“ no pueden acoplarse a la vida social: extrañan la guerra. Tongjo termina en un abismo, pierde  su romanticismo como el apego a principios morales a causa de una infidelidad. Por otra parte sus dos amigos caen en la insatisfacción y el tedio: Yungu se vuelve criador de pollos y Jyonte en su intento desidioso por salir del país en busca de un mejor entorno termina en la cárcel.

El único personaje que triunfa son los comerciantes,  los que se asientan alrededor de los campamentos con cantinas o prostíbulos aprovechando el hastío de los soldados como en el caso de Tongjo o Jyonte que de manera indirecta son orillados a su propia ruina; pero  con el ejemplo de Yungu quien a pesar de también perecer los efectos de la guerra y el sentimiento de vacío, decide acoplarse a la lógica y empezar un negocio, es decir frente a la desdicha intenta restablecerse.

No sólo es una novela de guerra que retrata la pesadilla bélica; a pesar de que rescata el perfil de los soldados, decide perseguir el proceso posterior al conflicto a partir de los tres personajes. Más allá de tratar totalmente el infierno de la guerra con los recursos testimoniales como muchas veces se dan en literatura de esta temática, o hacer una critica al conflicto, en realidad lo que persigue Hwuang Sun-won es evidenciar la fractura social que provocó la guerra y la problemática de reconstruir a una sociedad posterior al armisticio, retrata a Corea desde un posición cotidiana en tiempos de adversidad, expresa un contraste entre sufrimiento como la capacidad para afrentar el problema o recuperarse.


Insisto que con lo anterior no quiero privilegiar sólo a Corea, sino a invitar a romper la lectura cotidiana y buscar autores desconocidos, espacios muertos entre la ciudad donde encontrar un buen libro sea el triunfo de la semana o editoriales pequeñas que empiezan a introducir literatura diferente, en este caso propongo   la Colección de Literatura Coreana de la Editorial Ermitaño pero no es la única opción.

Si quieren revisar la colección: http://www.edicionesdelermitano.com/portal/catalogo/literatura-coreana.html

martes, 1 de julio de 2014

El extensionista


No, no trata sobre un telefonista de oficina o sobre un peinador de XV años.



Por Pach el Mirón




Para los que no somos productores de bienes primarios o estudiamos agronomía es extraño escuchar el término “extensionista” sin pensar en algo cercano a nuestra vida cotidiana contextualmente urbana, pero en realidad este término hace referencia a la labor de capacitación y transmisión de información que los ingenieros y técnicos especializados en la producción agrícola realizan con los productores; es el acto de extender el conocimiento y la técnica desarrollada en las universidades, centros de investigación y campos experimentales hasta aquellos que con su trabajo y experiencia pueden aprovecharlo. Así que como ya debieron haberlo intuido, esta película trata sobre uno de estos técnicos especializados en la transmisión del conocimiento agrícola.
La película “El extensionista” es una adaptación cinematográfica mexicana de la obra (también mexicana) que fue ampliamente representada por el mítico  Centro de Libre Experimentación Teatral y Artística (CLETA), tanto que parece ser la obra con más representaciones en nuestro país. Es una historia donde se representan las mayores contradicciones de lo que era la estructura del campo mexicano cuando el gobierno aún intervenía directamente a través de estos extensionistas, para promover la productividad y la mentalidad del “farmer” en las comunidades rurales mexicanas.
En ella se cuenta la historia de un joven ingeniero que llega a un pueblo olvidado que podría estar ubicado casi en cualquier parte donde las formas de producción campesinas sigan siendo las preponderantes. Este ingeniero agrónomo llega a cubrir el puesto de extensionista para ayudar a los pobladores a mejorar sus cosechas. Pero casi inmediatamente se da cuenta de que lo que prendió en la escuela no sirve de gran cosa ante una realidad compleja (sic).
Los productores no parecen estar interesados en el rendimiento y la productividad, pues los bajos precios, los altos créditos pero sobre todo la presencia de un rico terrateniente impiden que los pequeños productores puedan aspirar a algo más que ir viviendo al día. Este hacendado, utiliza sus influencias políticas o a sus matones a sueldo para conseguir lo que quiera, incluyendo tierras y derechos sobre el agua. Pero muestra una actitud amable con nuestro protagonista e incluso le ofrece su ayuda de ser necesaria.
El protagonista poco a poco se gana la confianza del pueblo y comienza a realizar algunos trabajos para mejorar la situación, hasta que se le ocurre la idea de introducir un nuevo cultivo que aportaría grandes beneficios, pero debe hacer un trato pues el agua pertenece nada más y nada menos que a nuestro antagonista burgués. Logra llegar a un acuerdo entre el pueblo y el hacendado pero una serie de desafortunados acontecimientos estropean el “plan de producción” de nuestro comprometido amigo, que debemos aclarar, tiene intenciones sinceras y firmes de ayudar a la comunidad.
El resultado es que todo el pueblo acaba perdiendo la cosecha y endeudado con el banco, con muchos intereses compartidos con el villano; sin embargo el panorama no es tan sombrío, pues el ingenio del campesino mexicano surge en los momentos de crisis y se presenta una nueva oportunidad de lograr un beneficio, únicamente necesitan más semillas, semillas que por nada del mundo les va a vender el hacendado; así que en un arriesgado golpe de mano, los productores deciden tomarlo sin pedir permiso. Aquí comienza el clímax de la película, y todas las contradicciones inherentes a la existencia de dos modos de producción se ven desatadas y es justo aquí donde dejo de contarles la historia, esperando haberlos motivado para verla.
Su valor va más allá de ser  un filme mexicano que no está manoseado por televisa, tv azteca o Univisión, pues además es una forma de acercarse a una realidad que en la ciudad es poco difundida e incluso se encuentra en peligro de extinción. Como ya comentaba, durante la época en que fue filmada la película todavía había mecanismos de protección a la producción nacional, como las tiendas rurales, los precios de garantía e incluso el mismo extensionista era patrocinado por el Estado. Ahora esas cosas ya son parte de la historia, si bien nos va, por que muchas veces ni siquiera parecen figurar en ella. Pero no hay que olvidar que aun ahora con toda nuestra tecnología, bueno con toda la tecnología que los gringos, chinos y franceses nos pueden chiquitear, la comida sigue produciéndose en el campo y si no son los campesinos, son las grandes e inescrupulosas transnacionales las que controlan el ADN de nuestras dietas. El problema de fondo que plantea la película es sobre el camino a seguir para el campesinado en la economía neoliberal; si existe alguna opción que le asegura una vida digna o finalmente deberán someterse a las leyes del mercado y la competencia. Yo todavía no sabría que contestar, pero espero de todo corazón poder decir en no mucho tiempo que sin dudar la primera.  Los invito, de nuevo, a verla para que también a ustedes logré plantearles algo sobre la tan famosa y debatida (tal vez no, si no eres marxista, socialista, campesino, maoísta, o un largo etc –en realidad ya casi no se ocupa el término-) cuestión agraria, y si no, pues aunque sea vean como son los pueblitos de donde vienen las frutas para nuestros cockteles y licuados.
Entre otras cosas que pueden motivarlos (o no) a que la vean les diré que podrán ver una boda, un homicidio, una escena con prostitutas, un vagabundo loco y algunos actores que seguro reconocen de alguna novela no tan peor de Televisa.


Aquí pueden ver la película, aunque con un pequeño letrero que bien se puede ignorar http://www.youtube.com/watch?v=aRGyklfeejc
Música y espacios alternativos: Festival Antes.

En el 2011 se llevó a cabo la primera edición del festival musical que en aquel entonces era llamado Festival Antes De Que Nos Olviden con el fin de promover el talento nacional, los artistas emergentes y la escena underground mexicana. Durante tres años el festival se mantiene, siendo este su cuarto año pero ahora viene con más fuerza y nuevo formato: diez días de música en la Ciudad de México y en diferentes sedes, del 25 de Julio al 3 de Agosto.  

En hora buena, Festival Antes surge en tiempos donde eventos de estas características tienen altos costos y muchas de las veces no están al alcance de todas las personas. Entre tantos festivales que se dan en la Ciudad, cualquiera puede pasar medio año o un año ahorrando para pagar unas cuantas horas con unas bandas. Mientras tanto, todas las personas y colectivos, como Sicario Music, NAAFI, NRMAL, entre otros que están detrás de este proyecto alternativo hacen un gran esfuerzo para reunir bandas de diferentes partes de la República Mexicana, brindar un espacio en el cual se den a conocer diversos proyectos con propuestas muy interesantes y además con la buena nueva, de que es entrada libre o cooperación voluntaria.
Es muy importante para los artistas independientes y emergentes que se generen este tipo de espacios, donde se presenta una dinámica diferente de vivir la música en vivo con exposiciones sonoras, showcases y tocadas, que no sólo las bandas aprecian sino también el público. Festival Antes no quiere hacerse rico con este tipo de eventos, lo significativo es el apoyo a las bandas y músicos nacionales.

Si bien, Festival Antes nos hace un mapeo de lo que sucede con la música independiente del país, de bandas o proyectos que no son los elegidos de los medios de comunicación masiva y las grandes compañías, pero que de manera independiente, en el internet, las redes sociales, tocando en diversos espacios y pasar el dato de boca en boca han sido formas para darse a conocer y apreciar. Durante cuatro años de este proyecto han tocado bandas como Los Mundos, Lorelle Meets The Obsolete, Acidandali, Paul Marmota, Motorama, Los Oxidados,   Los Macuanos, Las Pipas de la Paz y muchos más. Aunque la mayoría de las bandas invitadas son de la escena nacional también vienen bandas internacionales.

¿Música nueva? No, siempre han estado ahí, sólo es cuestión de ver en la oscuridad de nuestros tiempos que hay propuestas excitantes y variadas, pero claro también es cuestión de gustos, mejor dense una vuelta al festival y denle una oportunidad a los artistas nacionales.  La música nos ofrece una infinidad de encuentros y en verdad que se agradece el esfuerzo de los organizadores por dar esta oportunidad a las bandas y a aquellos que buscan y disfrutan de alternativas sonoras. Festival Antes 


... antes de que nos olviden. 

Por Dunia Conde



Link Festival Antes: http://festivalantes.com/